Elena Asins: sigue

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Se expone en el Museo Universidad de Navarra una importante obra de la artista Elena Asins (1940-2015). Con el título de Menhires, la obra está compuesta por 40 piezas, dispuestas a modo de totems, que narran una constante en su carrera: el estudio de corte sobre un cubo. Residente en Navarra desde finales de la década de los 90, su vida quedó vinculada para siempre con el pueblo de Azpirotz, donde falleció en diciembre de 2015. Conocí a Elena en el verano del año 1998, siendo yo un joven estudiante de Economía también pintor y que acababa de llegar de Berlín. Su obra monumental en la playa de Zarauz, era para mí una obra magnética y quería saludar a su autora. Tras la visita en Azpirotz, le invité a que viniera a ver mi estudio en el valle de al lado, en el pueblo de Etxaleku. Y vino, y allí sucedió uno de esos momentos decisivos: me habló de Rothko, y aquella alusión se convirtió en algo profético en mi carrera. Desde aquel momento Elena fue una entrañable amiga, consejera y mentora, y durante mis años al frente de la dirección del Museo de la Universidadfueron constantes mis conversaciones con ella, llegando a planear una exposición en la misma sala en la que ahora se presenta su obra. El concepto de menhir te lo encontraba siempre en su obra, en su estudio, en sus exposiciones, en aquella primera que pude ver con ella en el año 98 en la casa de cultura de Mitxausenea, luego en el Koldo Mitxelena de San Sebastián y después en su antológica en Madrid. Pero el “Menhir” era un concepto que superaba al objeto que uno veía en las esculturas y aparecía en sus conversaciones como una clave estética. Para ella el menhir, el megalito, o el dolmen, existentes en la sierra de Aralar y en sus picos de las malloas del entorno de Azpiroz, significaban la existencia de una fuerza arcaica y telúrica en el valle. Elena dijo en una ocasión a propósito de estas formas: «Cuando el hombre comienza a hacer megalitos, comienza a hacer cultura». Elena creó cultura, fue una grande del arte que nos dejó obras totémicas, como estos menhires, que reposan como un signo, como un hito que nos habla en las malloas: sigue.