Memorias imaginadas por Mitsuo Miura

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La exposición en el Museo Casa de la Moneda de Madrid dedicada al artista japonés Mitsuo Miura (1946 en Iwate, Japón), con título “Memorias imaginadas”, comienza con una pequeña fotografía en blanco y negro, fechada en el año 1968, de un papel arrugado. A simple vista parece una imagen más de un objeto encontrado, pero a partir de ella, Miura realiza una investigación poética sobre la forma de ese papel. El artista dibuja y analiza las estructuras, desgrana los pliegues para llegar a una formulación geométrica de la cual surgen ideas para otras composiciones. Mientras veo esta imagen, y salvando las distancias de propósito y ejecución, recuerdo el fragmento del documental sobre Frank Gehry del director Sidney Pollack en el cual el arquitecto invita a la gente de su estudio a buscar inspiración en la papelera y en los papeles arrugados. La foto de Miura, y el despliegue de sus formas, sirven como alegoría de cómo concibe la labor artística este autor japonés que siempre habla de la memoria y cuya obra es un constante flujo de trabajo sencillo, artesanal y pausado. Mitsuo Miura se asentó en España en el año 1966, a la edad de 18 años, justo en el momento en el que comienza su carrera como artista. Su obra está presente en importantes colecciones como la del Reina Sofía, La Caixa o la colección Helga de Alvear, que este año dedicará una monográfica a este autor en su sede de Cáceres. Supe de él por la galerista María Antonia Nieto, fundadora de la ya desaparecida e importante galería Trayecto de Vitoria que durante los años 90 y 2000, impulsó un rico programa de arte con artistas como Nestor San Miguel, María Luisa Hernández o Juan Pérez de Agirregoikoa o el propio Miura. La  exposición se encuadra en un programa de arte de la Real Fábrica Moneda y Timbre, que entrega todos los años un premio en honor a Tomás Francisco Prieto, uno de los ilustrados más importantes del siglo XVIII español y que llegó a ser grabador general de todas las casas de moneda de España e Indias. Los artistas premiados realizan una moneda conmemorativa y además celebran una exposición en el Museo. Miura, con ese título de Memorias imaginadas recurrente en su obra y que también ha servido para dar título a otras exposiciones suyas como la instalación que presentó hace unos años en el Palacio de Cristal dependiente del Museo Reina Sofía, propone en esta breve retrospectiva un repertorio de obras de pequeño formato, de registros de escenas cotidianas como la que contaba más arriba, de su casa, de su entorno, pero también añade una serie de pinturas de gran escala, y dos intervenciones en el espacio realizadas con plásticos y cintas para crear escultura casi de la nada. Esta exposición en la Casa de la Moneda que al principio sorprende por la atmósfera en la que se produce, la de un museo aparentemente alejado de planteamientos minimal como el de Miura, recoge de forma magistral el trabajo de Miura, para convertirse en una de las exposiciones más recomendables del momento en Madrid. Termina con una pequeña vitrina en la que se presentan las monedas en oro, plata y bronce que ha diseñado Miura. En ellas ha inscrito unas letras. En el anverso de la moneda dice “q v t m”, que luego traduce en el reverso de la moneda como “qué vida tan maravillosa”, y parece como si eso ya hubiera estado escrito en aquella primera fotografía del papel arrugado y sus estudios. Publicado en mi blog Aún aprendo.